Para bendecir tu vida !!!

viernes, 22 de diciembre de 2017

Diamantes y bolitas

Todo aquel que niega al Hijo, tampoco tiene al Padre. El que confiesa al Hijo tiene también al Padre.
Lo que habéis oído desde el principio, permanezca en vosotros. Si lo que habéis oído desde el principio permanece en vosotros, también vosotros permaneceréis en el Hijo y en el Padre. Y esta es la promesa que él nos hizo: la vida eterna.
1 Juan 2:23-25


      Reflexión

Se cuenta que en el siglo pasado vivía, en la región de Kimberly en África, una familia muy pobre. El hombre tenía un rancho, pero la tierra era arenosa y estéril. Los niños, sin dinero con que comprar bolitas, habían aprendido a jugar con piedrecitas que juntaban de la arena del arroyo.

Un día pasaba un grupo de hombres y se detuvieron para pedir agua. Mientras la tomaban, uno de los hombres se quedó viendo a los muchachos y a sus "bolitas", luego les preguntó si había más y cuando los niños le dijeron que efectivamente, había montones junto a la arena, el hombre fue a verificar, encontrando las “bolitas” tal y como los niños le habían dicho. Entonces dijo al campesino:

"...Oiga, señor, ¿cuánto quiere por su rancho? Yo le pagaré lo que usted me pida...".

El campesino sonrió, y pensando hacer un excelente negocio pidió cincuenta mil dólares. Dicho y hecho, el hombre sacó su talonario de cheques y le pagó lo que había pedido.

Eso fue el origen de las Minas de Kimberly, las minas de diamantes más valiosas del mundo.

Mis queridos hermanos y amigos, nosotros tenemos promesas de nuestro Señor Jesús mucho más valiosas que los diamantes y, sin embargo, en ocasiones jugamos con ellas como si fueran bolitas. Esos diamantes son las promesas del Señor que esperan ser entregadas con un propósito y solo uno, servir y no ser servido. A eso vino el Señor y a eso hemos sido llamados.

Que Dios te bendiga

0 comentarios:

Publicar un comentario