Para bendecir tu vida !!!

lunes, 23 de abril de 2018

Animémonos

Y me ha dicho:«Bástate mi gracia, porque mi poder se perfecciona en la debilidad». Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en insultos, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.2 Corintios 12:9-10


      Reflexión

Muchos creen que los personajes bíblicos era muy santos y puros. Según parece, el estándar fijado por el Señor para los que le sirven es muy alto. ¡Error! No hay declaración más alejada de la verdad que esa. La próxima vez que sintamos que Dios no puede utilizarnos, tan sólo recordemos que...

Noé fue un borracho, Abraham era demasiado viejo, Isaac era un soñador, Jacob era un mentiroso, Lea era fea, José fue abusado, Moisés tenía problemas al hablar, Gedeón era un miedoso, Sansón tenía el cabello largo y era un mujeriego, Rahab era una prostituta, Jeremías y Timoteo eran demasiado jóvenes, David tuvo una relación ilícita y fue un asesino, Elías tuvo pensamientos suicidas, Isaías predicó desnudo, Jonás huyó de Dios, Noemí era una viuda indefensa, Job estuvo quebrado, Juan el Bautista comía langostas como salvaje, Pedro negó a Jesús tres veces, los discípulos se durmieron mientras oraban y huyeron despavoridos después de la captura de Jesús, Marta se preocupaba sobre todo, a María Magdalena le expulsaron siete demonios, la mujer samaritana se había divorciado varias veces y vivía con un hombre sin casarse, Zaqueo era demasiado pequeño, Pablo era demasiado religioso, Timoteo tenía una úlcera y ¡Lázaro estuvo muerto!

Mis queridos hermanos y amigos, Dios no ha terminado con nosotros todavía. Somos un vaso que Él puede y quiere usar, si nos hacemos disponibles como los personajes bíblicos mencionados.

Nuestro Señor no busca gente perfecta, busca gente normal que reconozca su debilidad para así mostrar su poder en ella.

Dispongámonos a servir a nuestro Señor en nuestro hogar, en nuestro trabajo, mientras nos divertimos. Vivamos una vida de servicio. Él nos proveerá de la fuerza que requerimos para servirle, porque al final, la gloria es suya… no nuestra.

Que Dios te bendiga

0 comentarios:

Publicar un comentario