Para bendecir tu vida !!!

viernes, 11 de mayo de 2018

Sucesos que formaron el carácter de un presidente

Y no solo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no nos defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.Romanos 5:3-5


      Reflexión

Teodoro Roosevelt, el vigésimo sexto presidente de los Estados Unidos, fue fortalecido por el sufrimiento. Poseía una mente muy ágil, pero tenía un cuerpo débil. Sufría de asma.
 
Cuando tenía 12 años su padre le dijo: “Teodoro, tú tienes la mente, pero no tienes el cuerpo, y sin la ayuda del cuerpo la mente no puede avanzar tan lejos como debiera. Tienes que hacerte tu propio cuerpo. Es un trabajo muy difícil para uno hacerse su propio cuerpo pero sé que lo vas a lograr”.
 
Teddy, como sus compatriotas lo llamaban afectuosamente, le relató a un amigo el impacto que esas palabras de su padre habían tenido en su vida. Por los comentarios de su padre se vio a sí mismo como un ser humano débil, así que tenía que fortalecerse. De inmediato empezó un programa de acondicionamiento físico: hacía ejercicios con pesas y sacos de arena diariamente. Teddy se convirtió en una persona dedicada a mejorar su salud. Su determinación dio resultados y desarrolló un cuerpo fuerte y sin asma.
 
Más adelante Teddy Roosevelt tendría que afrontar un golpe aún más duro: perdió a su madre y a su joven esposa el mismo día. Su esposa había dado a luz a una hija hacía tan solo dos días. Él no podía explicarse el porqué de semejante tragedia. Dijo que las únicas respuestas que tenía eran “la voluntad de Dios” o “un destino extraño y terrible”.
 
Aunque algunos de sus biógrafos afirman que nunca se recuperó completamente de esa tragedia, él afrontó el desafío y triunfó sobre la depresión que lo envolvía. Aun cuando la muerte de su esposa a los 22 años de edad fue algo devastador, se sobrepuso y logró la grandeza nacional. Algunos han comentado que si no hubiera sufrido lo que sufrió, tal vez nunca hubiera llegado a ser el presidente de los Estados Unidos.
 
Mis queridos hermanos y amigos, Teodoro Roosevelt, como muchos otros, respondió a las pruebas y al sufrimiento haciendo más de lo que hubiera hecho si no le hubieran sucedido semejantes tragedias. Eso es lo que produce el sufrimiento y el dolor en nosotros, nos hace crecer para alcanzar las metas que el Señor ha puesto delante de nosotros. No olvidemos, detrás del sufrimiento y el dolor está nuestro Señor, mejorando nuestro ser para llevarnos a otro nivel, aquel donde podemos servirle con valentía y fidelidad. Allí está la plenitud del creyente, en su servicio al Señor.

Que Dios te bendiga

0 comentarios:

Publicar un comentario